Los millenials: los nuevos líderes de las empresas de innovación.

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Por Mónica Grossoni.

Los empresarios Millennials pueden desempeñar un gran papel en la economía de las nuevas empresas y están dando forma al mundo laboral moderno a pasos agigantados”, según Stephen Kelly, CEO de Sage.

Serán nuestra siguiente generación de creadores de empresas, los renovadores de la economía. Por tanto, es imprescindible comprender sus motivaciones, lo qué les impulsa, y lo que les retrae, su estilo de trabajo, su forma de darle significado al trabajo o a la manera  en que hacen dinero.Pero no pueden agruparse en un estereotipo homogéneo. La investigación muestra que hay distintos grupos con aspiraciones, miedos, preocupaciones y maneras de trabajar concretos. Según  el nuevo informe Walk With Me de Sage

No lo dudes,  son totalmente opuestos a los profesionales y lideres más maduritos. Su forma de pensar rompedora, investigadora, y  cuestionándolo todo. No tienen nada que ver con la empresa tradicional, donde todo está pensado y tan solo se busca meros ejecutantes de los procesos ya establecidos. Los millenials son más arriesgados, les motiva el investigar, probar y crear. Justo los valores que se requieren en las industrias y empresas basadas en la innovación. Por tanto, será muy útil para todos nosotros en el futuro. Sobre todo para los que quieren hacer negocios con ellos, comprarles, contratarles o crear políticas que les ayuden a crecer

A los millemials españoles al 35% lo que más les motiva  es sentirse identificados con su negocio, y si éste triunfa ellos también y en segundlo lugar al 24% es disfrutar de lo que hacen. En general les motiva mucho el deseo de marcar la diferencia.

malala-960x623Los lideres en que se inspiran son sociales y con compromiso social. los jóvenes españoles reconocen el poder de las grandes compañías también valoran la importancia de los personajes políticos como transformadores de la sociedad y eligen a Barack Obama, Nelson Mandela y Martin Luther King y La joven de 19 Malala Yousafzai

 

 

 

Directivos españoles: los profesionales con menos conocimiento digital, pero los que más se están formando

Según datos del informe ‘Digitalización de los profesionales españoles’ elaborado por ISDI

11/10/2016 Los directivos son los profesionales con menos conocimientos digitales en España, a pesar de que sobre ellos recae en gran medida la estrategia de transformación digital de las empresas. Sin embargo, la rápida aceleración de este cambio en la sociedad española les está llevando cada vez más hacia la formación. Estas son las principales conclusiones del primer estudio sobre la “Digitalización de los profesionales españoles” que ha elaborado ISDI, primera escuela de negocios digital en España.

El informe, realizado a partir de cuestionarios individuales sobre el grado de preparación de los profesionales que deciden digitalizar sus carreras, muestra importantes lagunas que tienen que ver, sobre todo, con la cultura y el enfoque empresarial hacia la economía digital y la falta de una visión integral y multidisciplinar de la misma. Como apuntan los siguientes resultados, los directivos, que deben liderar la transformación digital, son los menos preparados para ella y sectores en donde existe una enorme desintermediación como Seguros o Automoción, están a la cola en este proceso.

 

¿Quién se digitaliza?

Según el informe, por tramos de edad, los profesionales de entre 32 y 44 años son los más interesados en digitalizarse: representan un 49,5% de las personas que se forman. Este colectivo se define con un perfil de más de diez años de experiencia profesional, que buscan ampliar sus conocimientos en las disciplinas digitales y ocupan en un 80,6% de los casos puestos con responsabilidad (un 42,4% como directivos). Los mayores de 45 aún se resisten a abordar esta importante transformación y forman el grupo minoritario: un 12,8%.

El ratio entre los profesionales que se digitalizan según su situación laboral es abrumador a favor de los ocupados: un 90,8% frente a tan solo el 9,2% de parados. Entre los ocupados, también destaca la categoría laboral en la cual están ocupados. Así, un 48,8% de los cursos los reciben quienes trabajan como empleados. Sin embargo, teniendo en cuenta que un porcentaje del 13,1% de directivos que se digitalizan resulta muy elevado en comparación con el tamaño de este grupo en la población española en 2016 -solo un 4,07% de las personas en activo son directivos (según el INE)-, su ratio de formación triplica ese porcentaje y los posiciona como el grupo profesional que más se forma.

En cuanto a especialidad, Comunicación y Marketing domina claramente el apartado de los departamentos que más se forman. Un 45,4% de la preparación la reciben estos profesionales, muy probablemente por la relevancia que conceden las empresas al posicionamiento en Internet y su presencia en redes sociales. En el lado opuesto, Recursos Humanos (2,8%); Tecnología (1,4%) y Dirección (2,3%) son los departamentos que menos se forman.

Finalmente, respecto a la financiación, se desprende del estudio que la formación es más una cuestión de iniciativa personal que de apoyo económico por parte de las empresas. En una mayoría de los casos son los profesionales quienes abonan su formación (57,4%) y la abordan como una mejora de sus capacidades no solo para digitalizar la empresa en la que trabajan sino como desarrollo personal en futuros proyectos. El 33,8% reciben una beca completa de su empresa mientras que el 8,8 disfruta de una ayuda parcial.

 

Conocimientos digitales reales

  • Nota por género. No existe brecha de género en torno a los conocimientos digitales. Las mujeres sacan la mejor puntuación en el tramo de profesionales con más de 20 años de experiencia laboral (6,2 sobre 10), y los hombres ganan en los segmentos anteriores: un 4,5 los que acumulan una experiencia entre los 10 y los 20 años y un 5,4 los más jóvenes con menos de 10 años de trabajo. Las disciplinas donde más fuertes son ellas: buscadores, ecommerce y social media; mientras que ellos parecen más decantados por mobile y marketing digital.
  • Nota por categoría laboral. La dirección tiene la nota media más baja en cuanto a conocimientos digitales. Si se analizan las distintas disciplinas, los directivos españoles dominan las áreas de negocio, financieras y las relacionadas con comercial, ventas y marketing (una nota del 6,5 en ecommerce, marketing digital y Social Media) pero son los menos preparados en las especialidades más puras de la Red. Ahí es donde están sus debilidades: un 4,3 en publicidad, buscadores, tecnología, mobile, métricas, diseño y contenido). En esta parte tampoco aprueban empleados de base ni managers; solo los jefes de proyecto sacan un 5 raspado.
  • Disciplinas digitales. Las disciplinas digitales en las que mayor conocimiento existe son estrategia de marketing (7,1), ecommerce (7,2) y redes sociales (6,7). Diseño y contenido es la de menor puntuación y también existe un importante déficit en tecnología, métricas y mobile.

Sectores que apuestan por la transformación

El análisis por sectores refleja la amplísima distancia que Consultoría saca a todos los demás en el grado de formación digital de sus profesionales, con ratios que suponen más de un 30% de avance con respecto al siguiente, Publicidad. Aunque con porcentajes más pequeños, áreas de actividad como Distribución y Retail, Bienes de Consumo y Comunicación muestran ya su incipiente apuesta por la digitalización. La otra cara de la moneda la personifican sectores como Seguros, Lujo, Automoción, Energía… sectores donde la irrupción de Internet es clave y, sin embargo, muestran un gran retraso en su apuesta por la transformación digital.

 

Ante estos resultados, el CEO de ISDI, Nacho de Pinedo, comenta que “la digitalización se reparte de manera desigual. El estudio revela las luces y sombras que existen en su desarrollo. En el lado negativo, se ve claramente que sigue existiendo un profundo gap entre las necesidades de digitalización de las empresas y el desarrollo del talento digital, absolutamente clave para su éxito. En el horizonte del 2020 un 45% de los profesionales tendremos trabajos relacionados con el entorno digital.”

“Por el contrario, -continúa-, en el lado positivo cada vez son más los profesionales y, en especial, los directivos que se dan cuenta de que tener una web y perfiles en redes sociales no significa ser digital, y que se acercan a instituciones como ISDI para buscar una formación estratégica de negocio digital, pagándose la formación mayoritariamente de su bolsillo. Es necesario que siga progresando la apuesta por la formación de los profesionales que quieren reciclarse pero también que las empresas aceleren en la preparación de sus equipos y en su digitalización real”.

ISDI, que ha creado el estudio sobre la “Digitalización de los profesionales españoles” para evaluar de forma real el grado de penetración de los conocimientos digitales en el tejido empresarial, tiene como objetivo desmitificar la creencia de que si los empleados manejan las redes sociales y la compañía tiene una web y canales de venta online, está digitalizada. En cambio, es necesario poner el foco en donde realmente importa: el grado de implicación de la dirección y la transversalidad de los flujos de trabajo digital, los conocimientos y la especialización.

CEO ( Chief Executive Officer) ya es obsoleto, es la era del BCO (Brain Chief Officer)

Los negocios se transforman, los roles para dirigirlos también.

 ghj fgnCEO ( Chief Executive Officer) no está preparado para afrontar los negocios del futuro, hasta hoy ah cumplido un papel estupendo, pero ahora los retos son otros. El Director Ejecutivo tiene una formación sólida en gestión de negocio, finanzas, leyes… pero esto ya no es suficiente: en este mundo globalizado que cambia cada vez más rápido, destruyendo a las empresas que no son capaces de cambiar con él, todos esos conocimientos no son suficientes para garantizar que los negocios salgan adelante.

 

Hay gurús como la Dra. Lucía Sutil, pionera del Neuromanagement en España, que ya van haciendo nuevas propuestas a las que me sumo, como el concepto de BCO (Brain Chief Officer), que es en definitiva, un gestor de mentes. Su tarea se expande, además de la gestión del negocio globalizado ha  de gestionar las mentes de su alrededor mediante estas funciones que propone la Dra.:

  1. Tomar conciencia de sus creencias, y de las de sus colaboradores.
  2. Gestionar el cambio eficaz y eficientemente.
  3. Gestionar las emociones propias y de sus colaboradores.
  4. Mantener el equilibrio entre la vida personal y profesional.

Esto supone ampliar nuevas competencias a las ya conocidas. Están pivotando alrededor de una potente inteligencia social y emocional. ¿Cómo va a gestionar las emociones de los colaboradores virtuales, con diversidad de etnias, culturas, y estilos de trabajo? Esto se puede traducir en: ¿cómo los va a motivar, a impulsar hacia sus metas? ¿Cómo va a vender sus ideas, sus proyectos para establecer acuerdos comerciales ventajosos con posibles socios, inversores o partners de cualquier cultura?¿Cómo va a desarrollar ecosistemas de innovación en una organización distribuida? ¿Cómo va a comprender globalmente toda una economía de un planeta? y otras muchas mas. Hay un montón de nuevas competencias que están transformando el rol del manager de un negocio. Podemos cambiar su nombre, podemos ser creativos en usar un nuevo término. La realidad es que el rol está evolucionando mucho, y como no puede ser de otra forma habrá que estar en sintonía con los tiempos para seguir surfeando la ola del éxito.

Lo que hay que tener para ser una start up con potencial:

ytyA la hora de decidirse por apoyar a una start ups, los inversores buscan empresas que:

  1. Tienen que ser proyectos escalables o con proyección internacional.
  2. Deben estar en la fase adecuada para que se puedan acelerar, tener algo para sacarlos al mercado. Es decir, que sean empresas creadas y que tengan un producto mínimo viable desarrollado y con clientes
  3. Tienen que tener un equipo potente, con talento y capacidad de aprender sobre la marcha.
  4. Ser proyectos en sectores emergentes.

Naturalmente las incubadoras tienen un límite de proyectos que pueden impulsar, y creo que la demanda de proyectos en busca de incubadora  es superior a la oferta de plazas de las incubadoras o lanzaderas. Por eso hay muchas empresas que teniendo potencial se queda huérfana de mentores, e inversores. Por eso hay alternativas  como la clave de tu exito, para estas empresas que empiezan huérfanas y para las empresas tradicionales que desean digitalizarse .

La transformación digital necesita talento

GHJGHJSegún The World Economic Forum’s 2016 report, la automatización provocará la desaparición de 5 millones de empleos de cara a 2020. La automatización eliminará las tareas repetitivas aunque, en algunos sectores, las máquinas se convertirán en meras colaboradoras, aumentando nuestras propias habilidades. Este hecho provocará que sea necesario un nuevo perfil de trabajador, capaz de sacar el mayor partido posible a las nuevas tecnologías emergentes, así como el manejo de datos en tiempo real. Un director financiero de 2020, por ejemplo, necesitará un conocimiento amplio sobre Cloud, IoT y Big Data, así como una visión de mercado global (tanto en términos de negocio como de tecnologías que utilizan los consumidores).

En la actualidad, los perfiles directivos más demandados por las empresas son los especialistas en Big Data, Growth Hackers, Marketing Managers, Directores de RRHH y Financieros. A pesar de que existen candidatos cualificados para ocupar estas vacantes, las empresas no son capaces de encontrar el talento que necesitan. Ademas del componente tecnológico, se requieren nuevas competencias de liderazgo así como un estilo de liderazgo propio para estas nuevas compañías emergentes. Por eso no se encuentra tan fácilmente. La reconersión de casi todos los sectores es profunda y la reconversión y el reciclaje de mano de obra intelectual y managers ha de ser profunda y seria. Se necesitarán algunos años y aprender sobre la marcha de la mano de un buen coach y hacer una formación muy selecta para salir airoso de esta transición.

Todos ellos como managers de empresa, directivos y emprendedores necesitan una cualificación en liderazgo de empresas innovadoras. Por supuesto que las nuevas competencias como managers de un tipo de empresa que ha evolucionado muchísimo hasta reinventarse caso en su totalidad, requieren de una formación asociada muy especifica. Esta es nuestra propuesta desde la clave de tu éxito

La otra cara del progreso

Brian Solis, reputado gurú sobre transformación digitalguru-de-la-digitalizacion

Pero la digitalización tiene una cara negativa. “La tecnología está generando una sub-sociedad de introvertidos digitales. Muchas personas prefieren relacionarse a través de una pequeña pantalla que cara a cara. Y esto es sólo una parte del cambio en el comportamiento que provoca el despliegue de los móviles, las plataformas sociales y la tecnología en tiempo real”, comenta Solis.

“Las distracciones tecnológicas han dado como resultado lapsus de atención, que dificultan los intentos de las marcas y los vendedores de ganar relevancia”.

Simplemente, el cliente, y sus intereses, han cambiado. Nos encontramos sólo al comienzo de una economía de la atención, donde las marcas luchan por hacerse ver y oír entre los cientos de mensajes que recibe el cliente cada día.

Por eso en la clave de tu exito trabajamos cada mes  una actitud. Por que es lo que marca la diferencia. Disponer de managers, empresarios, y directivos con las ideas claras sobre la estrategia de digitalización de sus negocios. Son estas personas clave, las “PQD” las persona que deciden, las que han de tener las ideas claras, y la mentalidad apropiada para generar el cambio, para impulsar el cambio y para crear el entorno adecuado para que el cambio funcionen.

Y tú ¿que mentalidad tienes?

 

“La tecnología está creando una sociedad narcisista”

Hoy comparto contigo un articulo imprescindible. Ya que las pymes españolas se resisten lo suyo a innovar, unas veces por lo difícil que es encontrar la financiación y las espasas inversiones publicas y ayudas a la epmreas piovada, y otras por falta de mentalidad. La innovacion está en el ADN de uno, o no lo está. Ya es tarde para las empresas que empecinadas en hacer lo de siempre, al final se las llevará la corriente de la transformacion digital. Es lo que Brian Solis,  reputado gurú sobre transformación digital  denomina Darwinismo digital. Lee este apasinante articulo.

http://www.expansion.com/economia-digital/protagonistas/2016/08/24/57b3459e22601d637b8b4650.html
E. ArrietaMadrid@elenaarrieta

Actualizado: 24/08/2016 00:19 horas

Este analista opina que la digitalización está provocando cambios profundos en la cultura, cada vez más introvertida y, al mismo tiempo, impaciente y exigente con las empresas.

Brian Solis es un reputado gurú sobre transformación digital. A él se le atribuye la creación del concepto de “darwinismo digital”: las empresas que no se adapten, morirán. Para Solis, innovar es una obligación para todos. La disrupción, por lo tanto, es una opción, y no un don. “La innovación no es algo inherente al ADN de ciertas personas. Todo el mundo tiene la capacidad de mirar el mundo desde una perspectiva diferente y de seguir sus ideas y pasiones. Cuanto menor aversión al riesgo exista en su entorno, mayor cantidad de innovadores surgirán”, afirma.

“La transformación digital sólo será posible si antes cambiamos nosotros mismos”

El cambio, además, debe empezar por un ejercicio de autocrítica. Parafraseando a Leo Tolstoy, dice: “Todos hablamos mucho del cambio, pero no hablamos de cambiar nosotros mismos”. Y añade: “Cambiarnos requiere, primero, aceptar que tenemos la oportunidad de alterar o mejorar algo en el modo en que hacemos y vemos las cosas hoy en día. Por mi experiencia tras años de investigación, el cambio y la innovación empiezan por un cambio de perspectiva, que exige la valentía y la habilidad de ver algo donde otros no ven nada, y de hacer cosas que otros no saben, o no están dispuestos a hacer”.

La otra cara del progreso

Pero la digitalización tiene una cara negativa. “La tecnología está generando una sub-sociedad de introvertidos digitales. Muchas personas prefieren relacionarse a través de una pequeña pantalla que cara a cara. Y esto es sólo una parte del cambio en el comportamiento que provoca el despliegue de los móviles, las plataformas sociales y la tecnología en tiempo real”, comenta Solis.

“Las distracciones tecnológicas han dado como resultado lapsus de atención, que dificultan los intentos de las marcas y los vendedores de ganar relevancia”, continúa.

Simplemente, el cliente, y sus intereses, han cambiado. Nos encontramos sólo al comienzo de una economía de la atención, donde las marcas luchan por hacerse ver y oír entre los cientos de mensajes que recibe el cliente cada día.

Egoísmo inconsciente

“Cuanto más introvertidos sean los usuarios, más difícil es para las marcas llamar su atención”

Solis acuña aquí un nuevo concepto: el del egosistema. “Los consumidores se están convirtiendo en narcisistas accidentales. Cada app y servicio digital que usan les confirma que son el centro de su propio universo. Todo lo que comparten les genera un retorno inmediato, ya sea en forma de aceptación de sus ideas o de autosatisfacción. Las apps que adoran les ofrecen productos o servicios bajo demanda”, explica.

Egosistema es un término que empleo para describir mercados compuestos por esos narcisistas accidentales. Es importante para las marcas comprender que estos consumidores no están esperando a que les ofrezcas algo. No se impresionan con las técnicas arcaicas con las que las empresas tratan de comunicarse con ellos”, apunta este analista y antropólogo. En este contexto, la única salida para las compañías está en “poner a las personas en el centro de todo. El argumento de una marca debe basarse en demostrar que las personas son importantes para ellas”.

Experiencia del cliente

“La transformación digital no es un tema de tecnología, sino de experiencias”, sentenció Solis en el marco del congreso Digital Enterprise Show (DES), celebrado esta primavera en Madrid.

“Todo el mundo puede ser innovador; cuanto más favorable sea el entorno, mejor”

Al final, en su opinión, lo que determina la imagen que este nuevo cliente [narcisista] digital se hace de las marcas es la experiencia de usuario. Ésta se forma como resultado de todos los momentos en que el cliente y la marca interactuaron entre sí. Solis los llama “momentos de la verdad”.

“La experiencia lo es todo para una marca. Por eso, las compañías deben invertir en el diseño de esas experiencias. A día de hoy, existe una brecha entre lo que la marca dice de sí misma y el servicio que verdaderamente recibe y comparte la gente”, expone.

“La experiencia de cliente debe ser definida desde las más altas instancias de una compañía, y llevada a la práctica en todos y cada uno de los puntos de contacto con el usuario”, insiste.

¿Innovación? ¡Que inventen ellos!

Durante estos meses estivales, una noticia importante ha quedado eclipsada con la que tenemos montada en nuestro circo político. Pero a medio y largo plazo nos atañe y mucho. Sobre todo, porque puede condenar a las futuras generaciones. Al grano: ni una sola comunidad española se encuentra en el ránking de regiones “líderes innovadoras” del informe publicado recientemente por la Comisión Europea sobre la innovación en Europa, que se centra sobre todo en las pymes.

Echando una ojeada cromática vemos un mapa español pintado de amarillo innovador moderado o mediocre. Y otras partes, como Extremadura con un naranja que simboliza “modesto”. Se salva el País Vasco, que figura en el informe como una bolsa de excelencia dentro de España. Un oasis en un desierto de innovación. No quisiera centrarme en las bondades de una comunidad ni echar por tierra otras. Es preocupante en términos generales. Pero no sorprende a nadie.

El escaso gasto en innovación es el perenne problema del tejido empresarial español. Lo decía Unamuno, con aquella consabida frase que tanta polémica despertó ¡Que inventen ellos!, en la que destacaba la escasa capacidad de España de innovar a la altura de sus vecinos del norte de Europa. Sigue vigente, con una coletilla: ¡mientras haya sol y playa!

Esto no se debe a la falta de talento o de personas preparadas. Se explica más bien por dos razones estructurales: la primera es que el gasto en innovación y tecnología es el más caro en términos económicos. Y son principalmente las empresas grandes las que pueden permitírselo. Es sabido que las grandes empresas tienen un mayor acceso a la financiación y mayor capital tecnológico y físico por trabajador e innovación y actividades de I+D. Las pequeñas empresas y microempresas tienen que hacer frente a otra realidad, que principalmente es la de acceder al crédito.

De hecho, según datos del Observatorio de Competitividad Empresarial, el 26,3% de las pymes apuntan que innovar tiene un coste global elevado y otro 26,1% afirma que no innova porque carece de recursos para hacerlo. Y de ahí ese desajuste. El FMI ya ha echado más de un rapapolvo a España por las escasas ayudas que concede a programas de innovación en empresas privadas.

Pero no todo es financiación; para que la empresas puedan, por ejemplo, contratar a investigadores para proyectos concretos o acceder a tecnología punta, necesitan flexibilidad y mayores facilidades administrativas.

La otra razón es que el Estado se preocupa poco por fomentar la innovación. Este tema sólo se trata por encima en el debate electoral. La inversión pública no tiene la misma repercusión que la de las empresas, pero aún así es muy baja. Con una ridícula inversión en I+D que se ha visto reducida drásticamente con la crisis hasta llegar a niveles de 2003, no podemos avanzar.
Nuestro gobierno, disculpen, eso ya me suena a chiste, nuestro no gobierno, ni de lejos considera la inversión en innovación como prioridad estratégica.

¿Sabían que del porcentaje de financiación pública que se dedica a la Investigación y Desarrollo sólo Andalucía, Madrid y Cataluña están entre el 90% y 120% de la media europea?

Si se invirtiera en aumentar la dimensión de las pymes, para que pudieran a su vez invertir, para que ganaran músculo, si se le diera el valor que se merece a la economía del conocimiento, a la tecnología, a la investigación… saldríamos de este atolladero. Y podríamos competir con grandes líderes europeos como Alemania o los Países Nórdicos.

Se ha dicho por activa y por pasiva en distintos foros económicos y académicos, es hora de cambiar el modelo productivo. El talento está ahí. Pero no nos enteramos. Total, que inventen ellos.